Sábado, 24 de diciembre de 2011 - Desde obesidad e isquemias cardíacas hasta demencia y Parkinson, las alteraciones del sueño plantean en general riesgos que no conviene pasar por alto
Cada noche en el quinto piso del Instituto Médico Platense, detrás de una puerta en la que se indica guardar silencio, tres pacientes son monitoreados con sensores y cámaras infrarrojas mientras duermen. Algunos han llegado hasta ahí porque patean al dormir; otros porque no logran descansar o no permiten que los demás lo hagan con sus tremendos ronquidos. A juzgar por los electrodos que envuelven sus cabezas y la maraña de cables que sale de ellos, uno diría que tienen problemas serios. Y lo cierto es que puede que sí, pero en todo caso no más serios que un alto porcentaje del resto de la población.
Mientras que dos de cada tres adultos argentinos reconocen haber sufrido en el último año algún trastorno del sueño, sólo un porcentaje mínimo los considera motivo suficiente para consultar a un médico. En lugar de ello, la mayoría recurre a pastillas o "yuyos", desoyendo así señales del cuerpo que no conviene desoir. Y es que aún cuando puedan parecer menores, muchos de esos trastornos están asociados a patologías serias: desde obesidad e isquemias cardíacas hasta episodios de demencia y Parkinson.
Si bien existen cerca de noventa trastornos del sueño, uno de las más frecuentes es la privación crónica del sueño, el precio que pagamos por vivir en sociedades abiertas las 24 horas. "Sólo en los últimos veinte años hemos perdido casi dos horas de sueño, y lo estamos pagando con salud", afirma el doctor Arturo Garay, titular del Centro de Estudio del Sueño del Instituto Médico Platense y uno de los directores del posgrado en Medicina del Sueño de la Universidad Austral.
"Hoy la gente no sólo trabaja más, sino que también duerme menos; en gran medida por el estímulo de las pantallas: al simular el efecto del sol, las pantallas desajustan nuestros ritmos biológicos y favorecen el insomnio. Y eso nos está matando; en particular porque la falta de sueño se traduce en obesidad; y la obesidad viene de la mano de hipertensión, diabetes y un montón de otras enfermedades", dice. (...)
Si bien uno de los movimientos periódicos más comunes es el llamado "síndrome de las piernas inquietas" -que suele relacionarse con personas que al caer la tarde empiezan a sentir como un nerviosismo en sus piernas-, también hay quienes sacuden los brazos o estiran los dedos gordos de los pies. Cualquiera sea el caso, esos movimientos "no sólo producen pequeños despertares a lo largo de la noche causando hipertensión, sino que llevan a que el paciente nunca descanse bien".
Pero así como hay quienes patean o se sacuden al dormir, otros llegan incluso a atacar violentamente a quien tienen a su lado en la cama. "Se trata de una perdida del control inhibitorio durante el sueño que trae a muchos pacientes a la consulta -comenta el neurólogo-. Reaccionan así porque suelen tener sueños violentos y es importante no dejarlo pasar, ya que puede en algunos caos puede preceder en diez años a la aparición de Parkinson". (segue...) Fonte: Quilmes Presente.ar.
Este Blog, criado em set/2001, é dedicado às Pessoas com Parkinson (PcP's), seus familiares, bem como aos profissionais da saúde que vivenciam a situação de stress que acompanha a doença. A idéia é oferecer aos participantes um meio de atualizar e de trocar informações sobre a doença de Parkinson e encorajar as PcP's a expressar sentimentos no pressuposto de que o grupo infunde esperança, altruísmo e o aumento da auto-estima. E um alerta: Parkinson não é exclusividade de idosos!
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